a pig in a cage on antibiotics

Como bien es sabido, el fin está cerca,  al la vuelta de la esquina, al abrir la nevera si se quiere, asomándose entre las hojas marchitas de las legumbres olvidadas.

El esplendor es solo el preámbulo.

Al homosapiens tardío le atormentará la inevitable pregunta de “como se manifestará el fin?”, pero no le puedes hablar a un tubo digestivo sobre la cuadratura del circulo… sobre todo porque esas cosas no caben en un film épico de lunes festivo, ni en los balbuceos idiotas de una estrellita pop.

La cuenta regresiva es un conteo al infinito sin un punto de referencia, es un conteo sin números, sin dedos, sin ábacos. Como un cuchillazo en la oscuridad, borracho y sin dinero.

Justo antes de cerrar los ojos y percibir que se vive ya en el mundo del fin (al fin), imaginé que al otro lado del big bang no hay más que un estado mental indefinible, y alli no mas dejé de escribir asi, a cuchillazos, y me converti en un apio triste o en un cerdo lleno de antibioticos.

El fin está cerca, eso grita la alarma inaudible que me aturde, pero que le vamos a hacer?, mañana hay que madrugar a darle forma a la cuchara, a lametazos, y con el optimismo enfermizo de todos los dias habiles laborales.

One comment

  1. Quit tha fuckin job!

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